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El semáforo financiero de tu nueva normalidad

En este post nos concentraremos en tus finanzas personales frente a los cambios por la distancia social y el impacto económico que estos cambios han provocado. No tocaremos el tema de salud, no porque no sea importante, sino porque es mejor consultar a la fuentes oficiales para tomar las mejores medidas de cuidado.

Pero, aunque a menudo se la ha puesto en segundo término, es bien sabido que lo económico determina todo, por lo que dedicarle tiempo es fundamental para nuestro bienestar. La nueva normalidad nos ha traído cambios fundamentales en el terreno económico. Muchos ya lo están sintiendo en sus bolsillos ya sea porque perdieron su empleo o les redujeron su sueldo, pero no será lo único.

Detrás de estos cambios, vienen otros, relacionados con segundas olas de la pandemia, por las consecuencias del cierre de la economía por semanas y por las soluciones para resolverlas que se verán fuertemente influenciadas por las crisis de otros países y por la entrada de nuevas tecnologías.

Estamos ante un cambio fundamental. Y con significa que nada será como antes y que los retos son importantes, por lo tanto, es tiempo de prepararse para estos cambios.

Para explicarlo lo haremos de lo menos grave a lo más complejo

Tu situación en:

Luz verde, finanzas sin cambios aparentes

Significa que estás tranquilo trabajando en casa y cobrando tu sueldo o quizás ya regresando a tu fuente de trabajo. Eso es bueno, pero no te confíes porque sólo estás ganando tiempo. En esta fase es muy importante controlar nuestros gastos, lograr que sean mucho menores que nuestros ingresos, pagar tus crédito e incluso deshacerse de lo que no usas.

Pero lo más importante de todo es la mentalidad. Analiza el futuro, comprende las tendencias, pero sobre todo analiza lo que falta en el escenario pero que puede llegar: una solución con tecnología de Inteligencia Artificial por parte de los competidores actuales o la entrada de uno disruptivo; un cambio drástico en la demanda por fata de capacidad económica de los clientes tradicionales o la ruptura en una cadena productiva por circunstancias internacionales. ¿Qué pasará entonces? ¿Estás preparado para un cambio así? ¿Has desarrollado las habilidades que el futuro requerirá? Recuerda lo único que tienes es tiempo

Luz amarilla, una señal de que las finanzas pueden complicarse

Esto significa que en tu visión del futuro ya hay una fecha importante que puede cambiar drásticamente tu futuro. Si es así, es importante que comprendas que es un privilegio tener tiempo para tomar medidas. Ahora más que nunca es tiempo de hacer ligero tu equipaje. Despréndete de todo lo que no estés usando, desde membresías a clubes hasta cargos ocultos en tus estados de cuenta bancarios. Desarrolla un plan para pagar tus créditos, especialmente los de tus tarjetas o los que sus intereses sean altos. Crea planea alternativos por su ocurre un cambio drástico, recuerda que en momentos difíciles es cuando se ocurren las ideas más creativas que pueden ser determinantes para tu futuro. Aun es tiempo de prepararte, pero con más urgencia, utiliza tu intuición para elegir las áreas en las que profundizarás y buscarás ideas y nuevas soluciones.

El uso del tiempo es clave, aprovéchalo.

Luz Naranja, existe una amenaza clara a tus finanzas

Las alarmas están sonando. Probablemente ya estás cobrando menos o solo tienes ahorrado para unas semanas. Lo más importante en estas situación es no dejarse llevar por el fatalismo. Ahora es tiempo de ahorrar energías y no gastar tiempo en búsqueda de soluciones a mediano plazo. Obviamente ya recorriste las soluciones de los colores anteriores y suponemos que te desprendiste de cargas innecesarias. Ahora mira con detenimiento tu patrimonio. Así como tu tienes cosas que no usas, pero está en buena condiciones, habrá personas que lo requieran pero que no quieran gastar en productos nuevos.

Todo es negociable y todo puede monetizarse en última instancia. Activa todos tus genes emprendedores.

Luz Roja: tus finanzas han sufrido un daño grave

Tu situación es grave, quizás ya no tengas empleo o ningún tipo de ingresos. Es en estos momentos cuando debes mantener distancia entre tus emociones y tus decisiones financieras. Para ello te recomendamos la lectura de un post que escribimos sobre lo que puedes hacer al respecto.

En momentos como estos es cuando es necesario distinguir entre lo que es realmente necesario para vivir y lo que creemos que son necesarias. Si eres realmente frío mientras tengas alimento para ti y tu familia, lo demás puede negociarse.

En este caso la técnica del pensamiento inverso, que consiste en ponerse en la peor de la circunstancias posibles para de ahí crear una ruta de acción es útil para decidir lo que harás, una vez que has aceptado que estás dispuesto a perderlo todo.

Podrás entonces comprender que cuando uno está dispuesto a partir de cero, las negociaciones son más fáciles porque ya estás dispuesto a desprenderte de lo que no es esencialmente importante.

Conclusión

En general, para cualquier que sea la situación en la que te encuentres, lo más importante de todo es la mentalidad, tener una actitud activa, de movimiento, prudencia y reflexión. Lo que debe evitarse es la indolencia, el aburrimiento, el esperar que los demás resuelvan el problema.

Aclaración

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Es altamente recomendable que usted busque el consejo de un profesional para asuntos financieros serios.

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