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Cambio dramático en el uso del dinero

Hay productos tecnológicos que por más que sean grandes inventos tienden a ser desplazados, sin importar mucho la resistencia de la gente.

Las computadoras de escritorio, por ejemplo, se han vuelto de uso especializado y no familiar, como se promovían hace tres o cuatro décadas. Cuarenta años bastaron para que los dispositivos móviles les desplazaran casi por completo en ambientes familiares y estudiantiles, incluso en algunas oficinas.

Pero hay tecnologías que duran cientos de años: los billetes impresos que, como un símbolo de valor efectivo o papel moneda, nacieron en 1661. Un invento sin duda exitoso pero que muestra signos de desaparecer y que no alcanzará a cumplir sus bien merecidos 500 años.

El papel moneda morirá en manos de su vástago preferido la moneda virtual.

En México la resistencia al uso de la moneda digital era fuerte, principalmente porque a diferencia del papel moneda, el dinero poseedor del dinero virtual no puede encubrirse en el anonimato, lo que da mayor seguridad a su posesión, pero que le obliga a cumplir con sus obligaciones legales y fiscales, a la vez que estar al tanto de una nueva tecnología, que para muchas personas no es natural y difícil de comprender.

Pero bastó que apareciera un enemigo en el escenario, por cierto, invisible, para que esa resistencia que había perdurado por décadas se venciera en semanas. El virus logró lo que nunca se pudo por los esfuerzos de educación financiera y promoción de servicios.

Rodrigo Kuri, director general adjunto de CitiBanamex dio a conocer que los pagos digitales crecieron 120% con tarjetas de débito y 60% en tarjetas de crédito en el reciente Hot Sale que se celebró en México a finales de mayo.

Este fenómeno, de acuerdo con el funcionario -que es también director de general de Digital, Distribución y Segmentos de la misma institución- permitirá que la gente se de cuenta de los beneficios que obtiene al ingresar a un ecosistema que le da muchas oportunidades.

Pero el reto no es sólo con los usuarios, hay comercios que se resisten también al cambio. “Muchas PYMES ni siquiera tenían presencia digital, ante el fenómeno Covid-19 muchas empresas tuvieron que subir sus productos online de un día para otro” explicó María Teresa Arnal head of Latam de Stripe.

Ambas declaraciones fueron vertidas en la conferencia virtual “La aceleración de la digitalización del dinero a consecuencia de la COVID-19” celebrada el pasado jueves 18 de junio por Finnovista.

De acuerdo con Arnal estas empresas, que se subieron al mundo digital por necesidad y no por convicción, también se están dando cuenta del potencial de negocios que significa estar en línea con la posibilidad de ampliar su mercado más allá del entorno local.

Para Kuri, este fenómeno también presenta a los bancos retos importantes. Afirmo que estos tienen claro que deberán tener su sistema más robusto para atender esta creciente demanda, lo que a su manera de ver se convierte en una oportunidad para empresas pasarelas de pago para que puedan digitalizar el mundo de las PYMES y respondan al crecimiento acelerado que está mostrando el consumidor.

Siete millones de clientes de usuarios ya no van a querer ir a la sucursal, antes lo hacía porque las transacciones de ahorro no se podían hacer por medios digitales, ahora sí se puede. “La exigencia llegó para quedarse, explico el directivo de Citibanamex.

Por las mismas razones por las que se está abandonando el efectivo, los pagos por medios sin contacto crecerán de forma importante, sistemas como CoDi que usa tecnología QR y no cobra comisión también será una gran oportunidad de crecimiento para proveedores de servicio que ofrezcan soluciones para comercios pequeños y medianos.

Y todo indica que esto no parará.

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