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Decide bien en tiempos inciertos

Siempre les digo a mis amigos que las mejores decisiones se ven cuando ya se tomaron y todo ocurrió. También las peores.

La verdad es que cuando uno toma una decisión, se hace con la información que se tiene disponible. Si uno supiera todo lo que ocurrirá después sería muy fácil tomar decisiones. Pero ocurre lo contrario, un toma una decisión y ocurre lo esperado o se pagan las consecuencias.

Pero eso no quiere decir que debamos tomar las decisiones al azar, podemos mejorar la calidad de nuestras decisiones si hacemos un calculo del riesgo de nuestra decisión. Es decir si tomamos en cuenta los costos contra los beneficios.

Esto no quiere decir que saquemos la calculadora y requiramos aplicar fórmulas complejas, sino analizar con frialdad y superando nuestros temores la decisión que tenga más valor posible.

Es decir no se trata solo de sacar una probabilidad, digamos 1 entre 10 (10%) sino el beneficio que se obtendrá si se acierta

Por ejemplo:

-Una decisión un negocio de 100 mil con una probabilidad del 10% baja a 10 mil

-Una decisión de un negocio de 15 mil con una probabilidad del 80% es de 12 mil

No hace falta pensar mucho para definir cual es la mejor decisión.

En la vida real, las decisiones no son tan simples, especialmente porque es difícil calcular tanto la probabilidad como el valor de una decisión como cambiar de empleo o hacer un negocio nuevo del que no tenemos mucha idea de cómo se comporten los clientes cuando todo ya esté dispuesto para la venta.

Desde esta perspectiva, estos son algunos consejos que puedes considerar antes de tomar una decisión.

Aquí hay algunos consejos para poner en práctica este principio.

1. Infórmate.

Cuando hacemos los comparativos de los servicios financieros no podemos creer que haya empresas que sobrevivan con tasas de interés tan altas o servicios tan ineficaces. La razón que hay detrás de que estas empresas no solo sobrevivan sino que tengan éxito es que se basan en el principio de que la gente no se informa bien, no leer lo que firma y no piensa más que en lo que obtendrá, sin analizar los costos. Un análisis informado es suficiente para descartar cualquier decisión apresurada.

2. Cuidado con las trampas emocionales

Incluso con buena información, podría tomar malas decisiones si cae en trampas emocionales. Esas trampas sesgan sus cálculos de valor esperado y lo llevan por el camino equivocado. Estas son difíciles de reconocer, puede ser el orgullo de mostrar que sabes, el temor a preguntar porque la gente piensa que no sabes o la idea de que con buenos deseos todo saldrá bien. Lo mejor es hacer números, estos suelen no cambiar en las operaciones aritméticas a pesar de nuestras emociones y sentimientos.

3. Prepárate para lo peor

Este es el mejor consejo que puedes recibir al tomar una decisión. Asume que las cosas saldrán lo peor que puedas imaginar y resuelve lo que harías, si la decisión sobrevive es que estás seguro de que correrás el riesgo de equivocarte y pagar las consecuencias

4. Asume riesgos medidos

Un negocio de comida en la sala de tu casa implica muy bajo riesgo y puedes ganar buen dinero. No es lo mismo que apuestes todos tus ahorros y pidas créditos para instalar un local de comida y esperar a que llegue el primer cliente. Este principio lo puedes aplicar en cualquier idea.

Evalúa lo que estás dispuesto a perder.

5. Escucha tu intuición

Este consejo sólo aplica para los casos en donde algo te dice que no lo hagas. Si tu cuerpo se resiste a hacer algo que la razón ya aprobó, esto significa que hay partes de tu psique que no saben como decirte que no lo hagas. Espera un poco para comprender cuales es la razón por las que partes no consciente de tu ser te dice que no lo hagas.

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Aclaración

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Es altamente recomendable que usted busque el consejo de un profesional para asuntos financieros serios.

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