Los jóvenes están listos para tomar créditos

Vive mejor

Lo que narra Alonso en su búsqueda para comprar una bicicleta es un tema interesante para confrontar a los jóvenes con el manejo del crédito.

Lo primero que salta a la vista es que era una compra que cumplía con uno de los requisitos más importantes del crédito, la adquisición de un producto le permitiría ahorrar dinero al ahorrarse el dinero del transporte. Esto significa que sí era una buena idea comprar la bicicleta a crédito.

Pero el problema que afrontó es que no tiene un perfil de crédito, está en su primer trabajo y nunca había adquirido nada a plazos, por lo que el no podría haber adquirido el crédito sin ayuda. Recurrió a ella, pero nadie tenía las herramientas para apoyarlo. Ante un crédito de 3,000 pesos, siendo una monto tan reducido la banca tradicional no tiene un solución para este tipo de necesidades.

El segundo paso que dio también fue inteligente, buscar otras opciones de crédito, sólo que cometió el error de no leer las condiciones del crédito y ahora tiene una deuda que le costará mucho trabajo pagar, por sus altas tasas de interés.

Desde una perspectiva puramente del crédito podríamos decir que fue una medida adecuada, pues si es puntual habrá empezado a construir un perfil de crédito que le permitirá tener acceso, posteriormente, a otras opciones de crédito más baratas.

Pero desde la perspectiva de sus finanzas personales, la perspectiva de ahorrarse el transporte se duplicó en el tiempo, lo que significa que quizá no ahorre lo que esperaba.

¿Este problema tiene solución?

Por fortuna sí.

Y esta medida es la que deberían estudiar todas las personas que tienen créditos caros por no tener un buen perfil de crédito o, como en el caso de Alonso, no tenerlo.

Se trata de algo que nos cuesta trabajo poner atención: ahorro.

Alonso es un joven que tiene como único gasto obligatorio el transporte, pues come en casa y sus padres están dispuestos a ayudarle con sus gastos escolares.

De modo que trabaja para tener dinero y adquirir las cosas que quiere o que necesita como ropa, entretenimiento y ayudar un poco en casa.

Este es el momento en que Alonso puede hacer un presupuesto para buscar la manera de duplicar o triplicar los pagos de la bicicleta.

Si el convenio que firmó no tiene sanción por pagar adelantado, algo que debe leer con cuidado en el contrato al momento de pensar en adelantar los pagos.

Esto le permitirá reducir el pago de intereses, pero sobre todo salir rápido de la deuda y obtener el beneficio económico que estaba buscando.

El ahorro parece contrario al crédito pero no lo es, son parte de un mismo proceso de adquisición, solo que el beneficio se obtiene antes o hasta que se reúne el dinero. Y esto implica una variación en los costos para adquirirlo.

Posiblemente Alonso sólo pensó en que la deuda la pagaría con lo que se ahorraría de transportes y ahora esté tranquilo porque en efecto así lo hace, pero en realidad el beneficio lo está obteniendo la institución. Ahora él tiene que hacer el esfuerzo físico pero sin ningún beneficio económico.

Para salir de este embrollo necesita hacer otros sacrificios, quizá no ir al cine unos meses o esperar a comprar esa nueva playera que quiere. Quizás su mamá comprenda que puede reducir el pago de la aportación para la casa para poder pagar menos intereses.

Esto parece extremo pero no lo es, hay personas que tienen la capacidad de reducir sus gastos de modo que pueden ahorrar el 50, 60 o 70% de sus ingresos, todo gracias a una revisión de su estilo de vida, hacer actividades que no impliquen pagos.

Esperemos que Alonso nos platique si pudo hacerlo.

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