Adiós a las posesiones patriarcales las mujeres centennials son libres

Haz patrimonio

Si siempre se ha hablado de brechas generacionales, es probable que la actual tenga un toque singular: coincidencias eternas, acciones diferentes.

Cecilia de 21 años y Enriqueta de 53 conversaron durante una fiesta en la oficina del que fui testigo por casualidad. Ambas mujeres profesionistas unidas por un objetivo común empresarial han trabajado en armonía, pero en un ambiente social relajado las diferencias relucieron

Enriqueta es una mujer que ha alcanzado sus metas financieras y las ha rebasado. Su vida es relajada y no tiene problemas. Pero en su hacer hay vestigios de su educación rigurosa: usa el apellido de su marido, su familia tiene prioridad incluso sobre sus propios intereses. Tiene obsesión por la limpieza y a pesar de tener un cargo ejecutivo actúa de forma compulsiva al tomar el control de la repartición de la comida, el cuidado de la basura y la limpieza al terminar todo.

La joven Cecilia apoya a Enriqueta en sus impulsos, es buena asistente, pero al hablar su personalidad se revela: Por la forma en como su padre trató a su mama, Cecilia prefiere usar el apellido materno. Situación que es muy confusa en el trabajo, pues por cuestiones de contratación todo está registrado con su nombre real… que casi nunca usa.

Entre sus planes no desea tener hijos, ni formar una familia tradicional. Pero ya ahorra el 20% de su sueldo para comprar una casa. Busca un trato igualitario con sus compañeros de trabajo, para ella recoger la basura y limpiar el lugar donde estuvieron es una tarea de todos y así se los pide a los demás. Se puede decir que es feminista sin tener que hacer declaraciones de que lo es.

Su personalidad se define por la acción. Terminó de forma muy adelantada la carrera e hizo los trámites de inmediato, nunca se detuvo a descansar o ahorrar para titularse. Ya lo había hecho antes durante sus estudios.

Cuando tuvo un sugerencia inadecuada de un profesor, no dudó en denunciar el acoso y no descansó hasta que le creyeran y tomaran medidas preventivas, ya que no quería que sus compañeras y otras estudiantes vivieran lo que ella denunció.

Cecilia es una centennial que convive con una mujer de la generación X. Enriqueta recordó que a la edad de Cecilia a todos sólo les interesaba divertirse y que nada les importaba, aceptó sin culpas que su generación se destacó por su apatía.

Los centennial están más entregados a sus planes no porque no deseen divertirse, sino porque no están preocupados. Sin decirlo expresamente Cecilia se nota decepcionada de su madre que solo trabajó para sacar a sus hijos adelante, pero no hizo ningún patrimonio no tuvo una carrera profesional.

Cecilia no quiere repetir ese modelo y por eso no quiere tener hijos, se dedicará a su carrera y a la construcción de un patrimonio que ya ha empezado.

Una generación anterior, los Baby Boomers que fueron cautivados por el movimiento hippie y por las protestas sociales se sienten identificados con esta nueva generación, pero los hippies fueron absorbidos por el sistema y los persuadió de tal forma que dejaron en el closet sus ideales y anhelos

¿Ocurrirá lo mismo con los Centennials?

Posiblemente, pero hay una gran diferencia: el reloj de la supervivencia de la humanidad marca que la catástrofe está a unos minutos y que todo cambiará si la humanidad no cambia.

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