La credibilidad inestable de los influencers

Vive mejor

Por lo general le damos poca importancia, pero la credibilidad juega un papel fundamental en la vida de todas las personas, pero en especial para la gente que es conocida por todo el mundo.

Para ellos, los famosos, el hecho de que la gente deje de creer en ellos puede significar pérdidas de dinero en el mundo de la mercadotecnia o de votos en la política. Y estos giros del destino ocurren muy a menudo

Se acabaron los tiempos en los que los famosos podían serlo por toda su vida, sin importar lo que hicieran, serían estrellas incluso después de su muerte, como lo fueron los Beatles.

Hoy ya nada es intocable. La comunicación multilateral que permiten las redes sociales hunde a cualquiera, sin excepciones y de un modo vertiginoso

Si los Millennials derrumbaron a los líderes de opinión y encumbraron a los influencers, ahora la nueva generación, conocida como Centennials, parecen dispuestos a derrocarlos al menos aquellos que no les defrauden con sus mensajes.

“No estoy subestimado al decir que los influencers de Instagram son los parias (desterrados) de la era digital. En los últimos doce meses han sido acusados ​​de chupar la alegría de viajar, de destruir el medio ambiente y de arruinar tu vida” escribe sin piedad una joven colaboradora de Vice, Jake Hall

A la nueva generación, más analítica y crítica, no le gusta que los influencers les mientan, especialmente si lo hacen de modo consciente para ganar fortunas a costa de recomendaciones falsas. Además, estos personajes tienen un estilo de vida diferente al que ellos prefieren, los influencers contaminan demasiado con sus estilos de vida a la moda.

La presión por la veracidad de estos influencers aumentó hace unos meses con la publicación por parte del gobierno inglés de la necesidad de que los apoyos que reciben los comunicadores en redes sociales sean transparentes, por lo que les recomienda a los influencers informar si han recibido algún tipo de incentivo o pago para hacer sus promociones en vídeo, incluso aclarar si lo que están mostrando lo recibieron como obsequio.

“Estas reglas están ahí -escribe Hall- para garantizar que no se nos mienta; que no compraremos un exfoliante facial falso por recomendación de un influyente pagado que lo detesta en secreto”

La joven escritora toca un punto candente. La publicación de selfies está provocando una ola de depresión en las redes sociales, no son pocos que comparten una foto feliz, mientras se desmoronan en privado.

El problema, agrega, es que lo influencers exacerban esto con sus momentos felices acompañados de productos de marca y una vida perfecta.

Quizás por esto y su impacto en las ventas, ahora los mercadólogos están girando su mirada hacia los microinfluencers, personas que influyen en pequeños mundos y cuyos seguidores no rebasan los 10 mil.

Pero el resultado será el mismo si las marcas empujan a estos microinfluencers a hablar bien de sus productos a costa de un pago que hecha por tierra la comunicación auténtica y sincera que los seguidores esperan.

¿Tu que opinas? ¿Te gustan los influencers o ya empiezas a desconfiar de ellos? ¿Recomendarías un producto que no te gusta a cambio de un pago atractivo?

Artículos relacionados:

El mundo no está preparado para la generación Z

Zuckerberger quiere todo tu dinero

Despierta porque nadie te debe nada

© 2010-2019 Vivo con crédito.

Aclaración

Este sitio se produce solamente con fines informativos y de entretenimiento. Su contenido no debe ser considerado como consejo financiero profesional.

Es altamente recomendable que usted busque el consejo de un profesional para asuntos financieros serios. Este sitio y su autores se reservan su derecho de expresar opiniones personales en relación con respecto a la oferta de productos y servicios financieros.