Los peligrosos créditos gota a gota

Cómo salir de deudas

A la vista de una persona que tienen una necesidad urgente de dinero, parecen la salvación, son préstamos personales que se otorgan sin aval, sin garantías y sin consultar el reporte de buró de crédito. Sólo solicitan una identificación y ser dueños de un comercio

Esta sencillez de trámite, comparado con todo lo que se solicita en un banco y las trabas que ponen para prestar dinero ha hecho que este tipo de créditos crezcan de forma importante en México y otros países de América Latina.

Sin embargo, este tipo de créditos son sumamente caros (20% mensual, es decir 240% anual) para tener una idea el costo de una tarjeta de crédito de las más altas reportadas por Condusef es del 59% anual de CAT (costo anual total).

Pero eso, además de ser sumamente perjudicial para las finanzas de cualquier persona no es lo peor. Lo que hace peligros a este tipo de créditos es que quienes realizan la cobranza son sumamente agresivos, visitan a las personas diariamente y en caso de que tengan un comercio les quitan su mercancía.

Debido a que no hay documentos escritos, con lo que se evitan cualquier tipo de demanda, las condiciones de los créditos pueden cambiar del 20% mensual al 50%, lo que ha llevado a algunos de sus deudores a extremos como el suicidio, como pasó recientemente con una madre que se arrojó con su hijo de diez años al vacío en una población de Colombia.

Las autoridades en México están tratando de desmontar este tipo de créditos, pero debido a que no entregan documentos y son una banda organizada no son fáciles de localizar, a menos que ellos quieran, lo que ocurre cuando realizan sus amenazantes procesos de cobro.

Si tienes urgencia de dinero, no recurras a este tipo de créditos, pues sustituirás un problema por otro probablemente mayor. Valora el impacto de no adquirir lo que necesites con el dinero que te urge, pero si te ves en la necesidad de solicitar un crédito es mejor recurrir a familiares o, en el peor de los casos, a casas que ofrecen créditos prendarios, mejor conocidas como casas de empeño

En este último caso los intereses son altos, pero tienen el beneficio que pueden no pagarse y dejar la prenda como pago de la deuda, pagar los intereses de forma periódica para mantener la posibilidad de recuperarlo o pagar todo y recuperar lo empeñado.

Son empresas legales que, aunque no están reguladas por las autoridades de servicios financieros, por no estar en este mercado, si lo están por las autoridades que protegen los derechos del consumidor, como Profeco.

Una vez que hayas resuelto tu problema urgente de dinero, reconsidera la importancia de empezar a cubrir requisitos para obtener créditos legales con otorgantes de crédito autorizados y legales que ofrecen mejores tasas de interés y cuentan con diferentes tipos de crédito que pueden tomarse en correspondencia a tus necesidades.

Puedes empezar con tarjetas de crédito departamentales como las que se ofrecen en almacenes de ropa o preguntar en un banco por tarjetas de crédito garantizadas, que se usan precisamente para ir construyendo un historial de crédito. Tu depositas una cantidad en el banco y usas la tarjeta hasta el límite de lo depositado.

En apariencia no es ninguna ganancia, pero tus movimientos constantes y tus pagos servirán de antecedente para demostrar a los bancos que eres responsable con el pago de tus créditos, aunque no cuentes con documentos paras demostrar tus ingresos. Con el paso del tiempo los bancos te irán otorgando nuevos créditos ante el buen comportamiento que tengas

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