Palabras y actos que predicen tu comportamiento crediticio

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Lo hemos escuchado muchas veces, pero yo no imaginaba sus implicaciones: cada uno de nosotros somos únicos. Tanto que hay tecnologías que son capaces de identificarnos solamente con nuestra forma de andar, otras que pueden identificarnos por nuestro modo de manipular el teléfono celular, con tal certeza que es usada por instituciones financieras para asegurarse que las transacciones financieras son hechas por la persona que se ha identificado como tal.

Estos avances tecnológicos han inspirado a los responsables de dar créditos que afrontan el reto de predecir el comportamiento de pago de personas que no tienen ninguna experiencia de crédito. Millones de personas en el mundo, y en México, no han usado nunca un servicio bancario y por lo tanto no hay información financiera que permita saber si estas personas tendrán un buen expediente de crédito.

Apoyándose en las nuevas tecnologías y desarrollo de algoritmos algunas empresas están intentando nuevas fórmulas para predecir el comportamiento crediticio. En un post anterior comentamos sobre como a través del GPS instalado en el celular, algunos otorgantes de crédito están determinando quienes tienen una comportamiento regular para predecir que pueden ser confiables en los pagos. Es decir, si tienes una rutina con horarios preestablecidos es una manera de demostrar que tienes un trabajo y estás comprometido a ir de forma regular y puntual.

Pero hay otras formas de predecir nuestra conducta de pago. Algunas son en principio sorprendentes, pues uno no imagina la relación entre esa conducta y nuestro compromiso con los créditos:

-La forma en como recargamos de energía eléctrica nuestro celular, por ejemplo, ayuda a determinar a una empresa si podemos ser confiables en los créditos. Una persona al que se le descarga el teléfono por descuido será menos confiable que una persona que está al pendiente de no quedarse jamás sin batería. Si se toma en cuenta la importancia que tienen nuestros teléfonos celulares en la vida cotidiana, es más fácil comprender como, a pesar de esta importancia, hay personas que pueden quedarse incomunicadas por no ser precavidas, lo que explicaría que esta falta de previsión y disciplina podría extenderse a otros ámbitos de la vida, entre ellos el comportamiento crediticio.

-Existe otra empresa que puede predecir nuestra responsabilidad antes los créditos simplemente por las palabras que usamos al solicitar un préstamo. La empresa Prosper pide a sus solicitantes de crédito que escriban un pequeño ensayo sobre el crédito que están utilizando.

Esta empresa ha encontrado que, si las personas usan palabras como Dios, gracias, promesa, yo pagaré u hospital no serán buenos pagadores. En cambio, sí lo serán aquellas que usen palabras como: “bajas tasas de interés”, graduado, libre de deudas o después de impuestos serán más responsables con sus compromisos crediticios.

Gregory LaBlanc, director facultativo de la Escuela de Negocios FinTech Berkeley quien dio estos dos últimos ejemplos en el congreso Latam Blockchain Today and Tomorrow organizado por EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey, explicó también que estos algoritmos y desarrollos tecnológicos aun les falta mucho para ser precisos, pues la experiencia está demostrando que pueden ser demasiado esquemáticos o cuadrados para categorizar a las personas, aún la falta mucho a la inteligencia artificial para distinguir esas diferencias sutiles pero determinantes para clasificar una persona, así que lo más probable es que las herramientas serán usadas como apoyo en los años siguientes.

Sin embargo, su propia existencia son un preámbulo de lo que nos depara el futuro, en donde será muy difícil ocultar lo que realmente somos ante los ojos vigilantes de la inteligencia artificial.

Hasta ahora este tipo de avances se han utilizado para valorar la posibilidad de dar crédito a quienes no tiene un expediente en un buró de crédito. La tendencia parece señalar que serán las instituciones financiaras las que usarán este tipo de tecnologías para reforzar su seguridad y sus análisis para el otorgamiento de crédito, tendencia que, de tener éxito hará más competitivas a las empresas que se adelanten en el uso de estas tecnologías, situación que pone a las empresas Fintech entre las candidatas más notables.

Pero tampoco será algo totalmente novedoso. En la actualidad hay personas que son capaces de conocer profundamente a otras personas a través del uso inteligente de las neuronas espejo y una educación adecuada, así como también existen personas que han desarrollado esta habilidad a través de la intuición y una afinada sensibilidad.

Este tipo de personas son capaces de predecir con mucha certeza como serán otras personas analizando sus palabras y su modo de actuar y no han nada mágico en el proceso, la mayor parte del tiempo esta formación se va mejorando con la experiencia.

Es por esta razón que este tipo de información es de fundamental importancia para nosotros en nuestro papel de consumidores. ¿Qué estamos comunicando con nuestra imagen, modo de vestir y modo de actuar? ¿Es ésa la información que queremos dar a los demás?

Las palabras que usamos también tienen gran impacto incluso en nosotros mismos. Si nuestro pensamiento no es claro y esperamos que sucesos mágicos resuelvan nuestra vida lo revelamos con las palabras que usamos, también reflejamos que tan informados estamos y que tanto estamos dispuestos a luchar por lo que queremos.

Lo mejor de todo esto es que simplemente con saberlo, podemos mejorarlo.

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