Deudas por redes sociales

Cómo salir de deudas

¿Creerías que el uso de las redes sociales puede llevarte a un nivel de deuda fuera de control? Sin lugar a duda: sí. Y para evitarlo deberías entender cómo funciona esta influencia.

La fórmula es sencilla, un “like” es una pequeña dosis de dopamina, la sustancia que se segrega cuando recibimos un beso de alguien que nos gusta, o un reconocimiento de una persona por la que sentimos un lazo de autoridad.

Lo mismo ocurre cuando tienes un nuevo seguidor. La mezcla de muchos seguidores con muchos likes suele ser una explosión constante de esta sustancia en tu organismo. Y esta sensación de felicidad suele ser adictiva, el problema es que para que la vuelvas a sentir cada vez necesitarás más likes y más seguidores, la misma cantidad nunca será suficiente.

Una vez que caes en esta trampa, el camino puede convertirse en el laberinto de la ruina financiera, pues podrías estar dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de obtener más likes y más seguidores, entre lo que sobresales, por su sencillez, comprarte productos o hacer viajes a crédito, para mantener esa admiración de todos.

Esto le paso a Lissette Calveiro, una chica de 26 años que reconoció haberse ido a la quiebra tratando de mantener las apariencias en Instagram.

“Quería ser una estrella de Instagram ... pero terminé arruinada": reconoció Lissette que describió cómo sus deudas aumentaron vertiginosamente mientras pagaba las vacaciones de lujo, la mejor ropa y los restaurantes increíbles en su búsqueda de ser una red social estrella.

Calveiro sintió la presión de viajar a algún lugar cada mes, como Las Vegas, las Bahamas y Los Ángeles en su búsqueda de las redes sociales para aparecer como la creadora de tendencias. También hizo viajes al extranjero en países como Marruecos o México.

Explicó que su mayor gasto de viaje fue un boleto de ida y vuelta de $ 700 a Austin, Texas, para un concierto de Sia en 2016.

Por mostrar un estilo de vida que no tenía, pero que era algo se exigía a si mima mostrar. terminó por acumular una deuda de $ 10,000 dólares y 12 mil seguidores. Sin embargo el escándalo también parece beneficiarle pues al momento de escribirse esta nota el número de seguidores ya rondaba los 19 mil.

Calveiro estaba viviendo lo que llamaba una mentira al tratar de mantener una cierta apariencia que estaba más allá de sus posibilidades

Liquidar esta deuda le tomó más de un año y por supuesto cambiar totalmente su modo de vivir. Ahora ha decidido reciclar fotos viejas para mantener su imagen en Instagram. Explica que finalmente consiguió sus finanzas bajo control en 14 meses trabajando con un asesor financiero y usando una aplicación de ahorro.

No podemos aislarnos de la sociedad, nuestros amigos e incluso nuestra vida están en las redes sociales, pero al igual con lo que ocurre con el alcohol, lo importante es asegurarnos que cada uno de nosotros tengamos el control.

Es importante reconocer que el poder de las redes sociales puede ser más grandes que nuestra voluntad, especialmente porque no estamos viendo a las redes sociales (un ente sin forma ni bordes), si no a nuestros amigos y familiares, vemos lo que hacen, lo que dicen, pero sobre todo lo que se compran y los lugares donde viajan.

Este simple hecho nos hace preguntarnos sobre nuestras vidas, lo divertido que no es comparada con las de los otros y pensar que es momento de hacer un cambio. Hasta aquí, nuestra determinación nos puede llevar a hacer cambios muy importantes en nuestras vidas, pero habrá que esperar a anunciarlas en las redes sociales, porque el autoengaño a través de competir con créditos que no podríamos pagar es una amenaza latente, como se puede ver en el caso de esta chica.

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