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¿Pagas con tarjeta de crédito o tarjeta débito?

En mi caso la respuesta es contundente: todo lo pago con tarjeta de crédito. La tarjeta de débito la tengo en un cajón de la casa y sólo la pongo en la cartera cuando necesito ir a un cajero automático por dinero en efectivo.

¿Por qué razones uso sólo la tarjeta de crédito?

-Me permite organizar mi presupuesto ya que es más fácil llevar el control de mis gastos gracias a la banca por internet

-Me da un colchón de tiempo para pagar, el cual puede ser hasta de 45 días si compro un día después de mi fecha de corte.

-Me avisa de los cargos que hago por correo electrónico y mensaje de texto, a veces antes de que firme el voucher

-Si ocurre fraude, éste será sobre mi crédito no sobre mi efectivo. La reclamación -si procede-me evitará pagar un cargo que no me corresponde

-Si tengo un problema con la compra, puedo apoyarme en el banco para hacer la reclamación

-Mantiene activo mi historial crediticio con movimientos mensuales

-Mantienen un amplio margen de mi tasa de utilización de crédito, lo que me ayuda a mejorar mi calificación

-Me permite aprovechar oportunidades como pagos a meses sin intereses

-Puedo hacer compras por internet, que cada día están más protegidas gracias a los esfuerzos de emisoras de tarjetas y de sistemas de pago como Mercado de Dinero o Paypal

-Aunque el premio es bajo, una vez al año disfruto de sus recompensas de sus planes de fidelidad

-En situaciones inevitables la he usado con éxito como fondo de emergencia para respaldar estancias en hospitales o pagar operaciones de familiares

-Si me he excedido en gastos, tengo un plazo razonable para reflexionar cómo resolver este exceso y regresar al control de mi presupuesto, reduciendo mis gastos, analizando la posibilidad de disponer de mis ahorros y buscando nuevos ingresos

Tengo que aclarar que, para poder ser beneficiario de todos estos beneficios de la tarjeta de crédito, desde hace años decidí que debía pagar el total del saldo para no pagar intereses, pero sobre todo para no perder el control de mis gastos.

Eso significa que tengo siempre en la mente mi fecha de corte y mi fecha de pago que son diferentes. Por ejemplo, mi tarjeta de crédito cierra su ciclo mensual (fecha de corte) los días 10 de cada mes y el pago es entre el 30 y el 1 del mes siguiente. De modo que, si compro el día 11 de diciembre, el pago lo haré hasta el 30 de enero, porque hice la compra un día después de la fecha de corte.

Gracias a este conocimiento, pude analizar el beneficio de tener una segunda tarjeta de crédito, que me permite usarla en los días en que la fecha de mi corte de la primera tarjeta es cercana. Es decir que uso una tarjeta durante dos semanas y otra durante las otras dos semanas.

¿Por qué tengo mi tarjeta de débito en un cajón?

-Porque si hago un cargo en este plástico, éste se va directo sobre mi dinero en efectivo, de modo que me desbalancea el presupuesto que he designado para mi tarjeta de crédito.

-Porque si estoy en riesgo de fraude o de cargo indebido, la aclaración la haré ya con el cargo efectuado, lo que pude ser muy preocupante para el dinero que requiero para mis gastos normales. Si quiero una protección para esto, requiero contratar un seguro adicional.

-Porque está conectada directamente a mis cuentas bancarias, si por algún motivo hackean mi tarjeta de débito, todo el sistema estaría en riesgo

-Porque sólo me avisan de un cargo si tengo banca por teléfono

-Porque no cuento con ningún seguro de protección, a menos que lo pague como un extra

-Porque es más complejo manejar dos sistemas de contabilidad a la vez, uno de mis tarjetas de crédito y otros de mis cuentas bancarias que estaría usando para gastos constantes

-Porque no obtengo ninguna recompensa al usarlo, por baja que ésta sea

A pesar de estos puntos en contra del uso de la tarjeta de débito, instituciones que tienen como prioridad la educación financiera, como CONDUSEF, la recomiendan enfáticamente. Y esto podría ser un argumento que desautorice todo lo que escribí anteriormente, porque hay una razón fundamental por la que esta institución resalta la importancia de la tarjeta de débito: el impacto emocional del usuario de ver disminuido su efectivo al hacer una compra.

Puede parecer irrelevante, pero está demostrado que el ser humano no toma decisiones racionales en sus finanzas, por lo que este argumento es importante a considerar.

Por lo tanto ¿Cuándo es recomendable usar la tarjeta de débito en lugar de la de crédito?

-Cuando no tienes autocontrol sobre tus gastos y puedes caer en compras impulsivas

-Cuando tus tarjetas de crédito están rebasadas, aunque lo más recomendable en este caso es que no compres nada, pues la prioridad está en pagar tus tarjetas

-Obvio, cuando no tienes crédito y necesitas de un plástico para hacer compras en internet o pagar servicios que sólo es más fácil pagar con tarjeta como Uber o la reserva de un avión.

El sistema comercial y financiero facilita el camino para los usuarios de tarjetas de crédito, siempre y cuando la usemos como una herramienta de pago y no de préstamo por lo que depende de uno saber cómo manejar una y no permitir que ella nos gobierne nos esclavice y nos quite el sueño.

Por su parte, las tarjetas de débito tienen una razón de ser, facilita la vida para disponer de dinero en cualquier cajero automático en cualquier momento, evita el uso de cheques y sabe uno que el dinero que tenemos está disponible y seguro.

Conoce otras opiniones sobre el uso de las tarjetas de crédito y debido en este post de Planea tus Finanzas

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