Ahorrar más allá de nuestras barreras

Haz patrimonio

Esto es difícil de evitar pues hay necesidades que hay que cubrir, independientemente de lo que cuesten.

Probablemente en más de una ocasión retrasamos un pago o posponemos un gasto para poder hacer rendir nuestras quincenas. Esto no es bueno, porque quiere decir que estamos gastando más de lo que podemos y que nuestras finanzas penden de un hilo. Sin embargo aún estamos a tiempo de hacer una revisión rigurosa de nuestros gastos y disminuirlos hasta llegar a ese justo medio que nos permita ahorrar para los días difíciles.

Las recomendaciones son difíciles de seguir, pero les puedo asegurar que quienes lo hagan siempre estarán en una situación de bienestar, aunque socialmente tengan que revisar el tipo de relaciones e imagen que tengan ante los demás.

Si ya revisaste tus gastos y te sigue ocurriendo desbalances periódicos la razón es muy clara: no lo revisamos con la mente libre de emociones. Pongamos dos ejemplos.

-Mis gastos están controlados, ahorro en comida, paseos y diversiones. Pero me cuesta trabajo pagar la renta y a la vez la mensualidad del auto. El mensaje está claro: compramos un auto arriba de nuestras posibilidades y esto es sin duda una mala decisión, pues los autos tienen una baja recuperación de dinero, no es una inversión. Lo que gastamos con el paso del tiempo se convertirá en menos dinero.

-Mis finanzas están controladas, ahorro en todo y salgo con todos mis gastos necesarios mes a mes. Puedo pagar el auto, la escuela de los niños e incluso esa escapada en Semana Santa a la playa. Pero me quedo sin dinero al final de todas las quincenas. El único problema es que hace años que no puedo comprar ropa, ni zapatos. Nuevamente la situación no pinta bien, pues estamos viviendo arriba de nuestras posibilidades. Las vacaciones, por ejemplo son una necesidad, sin duda, pero no estuvieron bien planeadas pues se fueron a la playa en la temporada más alta de todo el año. Quizá estamos gastando de más en una escuela que queda lejos de la casa y gastamos energía y gasolina para llevar a los niños, sin pensar que esto podría mejorar si los llevamos a un lugar más cercano en donde podamos ir todos caminando y, con ello, no sólo ahorrar sino mejorar nuestra comunicación y salud.

En realidad todos somos humanos y está en nuestra naturaleza tomar de vez en cuando decisiones erróneas basadas en emociones, especialmente queriendo satisfacer a las personas que amamos. Pero hagámoslo consciente, pues en la medida en que veamos que nuestra decisión es emocional podremos valorar si realmente debemos tomarla o no. Hacerles frente con honestidad es el primer paso para mejorar nuestras finanzas, no importa si gastamos después de analizarlo, al menos sabremos en el futuro el costo de nuestra decisión.

Imagen de Keith Ramsey

Más sobre el tema:

La importancia de conocer el valor neto de tu patrimonio

La única herramienta necesaria para tener éxito en las finanzas

Apalancamiento en tiempo de crisis



Circulo Laboral
Auspiciado por:
© 2010-2017 Vivo con crédito. Aviso de privacidad y Términos y condiciones

Aclaración

Este sitio se produce solamente con fines informativos y de entretenimiento. Su contenido no debe ser considerado como consejo financiero profesional.

Es altamente recomendable que usted busque el consejo de un profesional para asuntos financieros serios. Este sitio y su autores se reservan su derecho de expresar opiniones personales en relación con respecto a la oferta de productos y servicios financieros.