Cuidado con las casas de empeño

Vive mejor

Las casas de empeño, debidamente reglamentadas, son de las instituciones más confiables para solicitar pequeños préstamos.

Si bien el monto del crédito no suele ser muy alto, las reglas de pago son bastante claras y el solicitante sabe perfectamente en dónde están sus prendas, cuánto tiene que pagar, cuánto y lo que sucederá si no cubre su adeudo.

El problema es que existen muchas casas de empeño que no cuentan con ninguna normatividad y abusan de la necesidad de las personas cobrando hasta 300% de intereses anuales. Esto sucede sobre todo en zonas rurales o alejadas del centro del país.

Tan sólo el año pasado el crecimiento del negocio prendario tuvo un incremento del 10% y alrededor de 18 millones de personas recurren al crédito prendario puesto que no son sujetos al crédito bancario.

La única razón por la que cobran intereses altos es porque en los últimos meses se ha venido registrado un incremento en el costo del precio del oro -estas casas normalmente prestan a cambio de accesorios de este material-; así que las casas de empeño buscan la manera de que el deudor no pueda pagar y así se puedan quedar con sus prendas para luego venderlas a un precio mayor de lo que prestaron.

Así que antes de empeñar tus cosas, primero asegúrate de que la institución a la que estés recurriendo esté debidamente registrada y establecida; esto incrementará las posibilidades que tendrás de recuperar tus prendas. Cumple con tus pagos, pero recuerda que siempre es mejor ahorrar que empeñar.

Fuente

La foto le pertenece a Nickmard

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