Las pequeñas cosas de todos los días…

Tu hogar

Cuando mi esposo murió todo se me vino encima. Fue un proceso duro y muy lento, pero también lleno de aprendizaje. Para una mujer que nunca había trabajado, como era mi caso, enfrentar sola la responsabilidad de dos hijas y una casa no fue para nada fácil.

Mi nombre es María y me encantará comentar con ustedes todas las batallas que tuve que librar ante mi caos financiero y personal.

De esa época me quedaron lecciones de vida que poco a poco iremos compartiendo, pero sin duda una de mis favoritas es el amor por las cosas simples de la vida, como lo que ocurre en mi cocina.

Fueron muchas las tardes en las que lamentaba mi situación, pasando de la tristeza a la rabia y de regreso, manteniéndome así en un sube y baja de emociones. Mis hijas que aún eran pequeñas, pero no tanto como para no darse cuenta de lo que sucedía, se acercaban a preguntar qué me sucedía y yo para no dar explicaciones les asignaba una tarea dentro de la cocina.

Sin haberlo propuesto desde el principio, la cocina se convirtió en un lugar de actividades que las tres considerábamos nuestro refugio. Como tuve que empezar a trabajar, la hora de la comida era el poco tiempo que teníamos para compartir y lo hacíamos trabajando en equipo. Yo preparaba los alimentos y ellas se esmeraban en poner la mesa, partir el pan, preparar el agua.

Con el paso del tiempo y ya con el ánimo muy repuesto, pero con muchos problemas financieros, el hecho de compartir la cocina con mis hijas también representó una excelente forma de ahorrar. Ya no teníamos los recursos para comprar comida preparada a diario.

Hoy es distinto, las cosas han mejorado más no por eso hemos cambiado. La cocina representa para nosotras la superación de nuestro dolor y cocinar juntas se ha vuelto de las cosas que más disfruto y creo que ellas también. Es nuestro momento de olvidarnos del mundo entero, de compartir nuestro día y motivarnos mutuamente.

Desde picar las verduras, hasta compartir el olor de la cocina, poner la mesa y platicar mientras comíamos fueron algunas de las pequeñas cosas que no sólo nos salvaron emocional y económicamente, sino que además se convirtieron en el pilar de nuestro hogar.

La foto le pertenece a platibolo

Circulo de Crédito
Auspiciado por:
© 2010-2017 Vivo con crédito. Aviso de privacidad y Términos y condiciones

Aclaración

Este sitio se produce solamente con fines informativos y de entretenimiento. Su contenido no debe ser considerado como consejo financiero profesional.

Es altamente recomendable que usted busque el consejo de un profesional para asuntos financieros serios. Este sitio y su autores se reservan su derecho de expresar opiniones personales en relación con respecto a la oferta de productos y servicios financieros.