Cómo manejar el estrés financiero

Cómo salir de deudas

Sin importar si se trata de la caída de la bolsa en Wall Street o el incremento de la renta, las dificultades económicas son algo que deben ser manejadas de la manera más prudente posible y evitar, en la medida de lo posible, no afectar nuestra salud.

Lo primero que nos sucede a la mayoría de las personas, cuando tenemos problemas económicos, es no poder dormir por pensar en soluciones inmediatas para salir del problema, lo que se traduce en mal humor, ansiedad y conflictos familiares. Desafortunadamente el estrés financiero es capaz de terminar con amistades y matrimonios.

Recuerdo que hubo un momento en que todo parecía estar en mi contra, había problemas de salud que estaban generando muchos gastos y yo no ganaba lo suficiente. Las deudas salían hasta por las coladeras y los servicios más básicos representaban un gran gasto. Llegó un momento en que pensé que las deudas no terminarían nunca, sin importar mis esfuerzos.

Cada noche, después de discutir con mi esposa por lo mismo, pensaba en lo que podría hacer o vender para pagar al siguiente día todos esos recibos que se seguían acumulando en el escritorio; aunque en el fondo yo sabía que tardaría por lo menos un año en pagar. Al final mi familia y yo tardamos un poco más de tiempo en quedar libres de deudas, pero valió la pena.

Durante ese tiempo de desesperación económica tuve decenas de pensamientos estúpidos, que ni siquiera valen la pena recordar; pero también hubo momentos buenos como cuando Antonio (mi hijo mayor) me enseñó su carta a los Reyes Magos en la que pedía dinero, y no juguetes, para ayudar a su papá.

Con la ayuda de mi esposa respiraba profundamente cada día y de a poquito fui cambiando mi pensamiento hacia una perspectiva más positiva. Cada mes pagaba lo que podía y me enfocaba en pensar lo que ya había liquidado y no en lo que me faltaba.

Buscamos alternativas para tener ingresos extras, no pensando en tener más para vivir mejor al otro día; sino enfocados en poder tener más dinero para realizar pagos más grandes, aunque nuestra vida diaria siguiera siendo ajustada.

Ignoré los comentarios de la gente que decía que 'todo el mundo' tenía deudas, que es normal deber las tarjetas o atrasarse unos meses con la renta y que todo aquel que desea algo irremediablemente tiene que endeudarse.

Empecé a tener conversaciones con mi 'yo estresado' y decidí que no iba a dejar que otra persona estresada financieramente, igual que yo, me diera consejos para arreglar mi situación. En lugar de eso comencé a poner en práctica algunas cosas sencillas como apagar la televisión, el radio y la computadora por lo menos una hora al día. Me desconectaba para dejar de escuchar noticias sobre la grave situación económica del país (ya tenía yo bastante con la mía) y me ponía a jugar con mis hijos, a leer una novela o simplemente a sentarme y tomar una buena taza de café.

Fue cuando comencé a correr. Me dí cuenta de que terminaba tan cansado que sólo tenía ganas de bañarme y dormir, además durante el trayecto iba tan concentrado en poder respirar bien que me olvidaba por completo de mis problemas financieros.

Me comencé a rodear de gente positiva. En el parque donde corro me empecé a relacionar con personas con las que sólo hablaba ejercicios de estiramiento para rendir más, para alcanzar la siguiente meta. Esto me ayudó a tener la mente lo suficientemente despejada como para ver las cosas tal como eran, desde una perspectiva real y tomando el camino correcto.

Lo que te quiero decir es que cuando estamos estresados financieramente lo peor que podemos hacer es encerrarnos en esos problemas las 24 horas del día. Tienes que hacer un alto en el camino y darle sentido a las pequeñas cosas buenas que tenemos todos los días. Sólo con trabajo, paciencia y buena actitud se pueden librar estas batallas. Así que ahora apaga la computadora por un tiempo y sal a caminar.

Fuente

La foto le pertenece a Images_of_Money

Circulo Laboral
Auspiciado por:
© 2010-2017 Vivo con crédito. Aviso de privacidad y Términos y condiciones

Aclaración

Este sitio se produce solamente con fines informativos y de entretenimiento. Su contenido no debe ser considerado como consejo financiero profesional.

Es altamente recomendable que usted busque el consejo de un profesional para asuntos financieros serios. Este sitio y su autores se reservan su derecho de expresar opiniones personales en relación con respecto a la oferta de productos y servicios financieros.