No siempre sigas las reglas de los bancos

Cómo salir de deudas

No hay peor tragedia que estar endeudado con un banco que ofrece variadas posibilidades de pago, pero que por nuestra falta de información terminamos empleando aquellas que se convierten en buen negocio para ellos y uno nada bueno para nosotros.

En realidad, los bancos son negocios que buscan rentabilidad, es por ello que sus recomendaciones están enfocadas a mejorar sus ingresos, cuidando que no te excedas para que puedas seguir teniendo crédito, lo que no necesariamente beneficia a tu patrimonio.

El crédito es una herramienta que debe ser usada para mejorar tu bienestar, no para mantenerte pagando toda la vida, es por ello que es recomendable analizar a fondo la conveniencia de aceptar un crédito más allá de nuestra posibilidad de pago, para estudiar temas como el costo de las tasas de interés, los plazos de pago y el valor de lo que estamos adquiriendo.

Estos son algunos ejemplos de lo que debes examinar:

Pagos mínimos. Los estados de cuenta te indican que pagando cada mes el mínimo no tendrás problemas con tu crédito, lo cual es cierto. Pero si lo hacemos así muy pronto nos damos cuenta que llevamos más de seis meses pagando el regalo de aquella fiesta de la que ni nos acordamos. El pago mínimo, de nuestro saldo mensual, es un cálculo diseñado para evitar caer en niveles de deuda mayores de los que podemos pagar, pero no para pensar en nuestro beneficio económico.

La tasa de interés. Un banco te puede ofrecer atractivos planes de financiamiento, pero analiza muy bien el costo de ellos. Te recomendamos revisar y comparar el Costo Anual Total (CAT) que te ofrece un análisis que integra todos los costos asociados al crédito, de modo que puedas tener una referencia real del precio del crédito. Pero esto es el primer paso, es importante comprender muy bien el mecanismo de tu crédito, pues podrías, por ejemplo, obtener beneficios si eres totalero (pagando el saldo total cada mes) y obtener puntos que puedes convertir en efectivo u otros beneficios si la usas de modo frecuente. Aprovechando esto, por ejemplo, puedes disminuir el costo de las comisiones por renovación anual, pero requiere de una comprensión clara del funcionamiento de tu tarjeta de una disciplina que nadie te exigirá, aunque sea lo mejor para ti.

Paga antes de invertir. Desde mi punto de vista, uno de los peores errores que podemos cometer es el de invertir, sin haber liquidado nuestros deudas. Créeme que la mejor decisión financiera que puedes tomar es pagar tus deudas. Aún cuando en el banco te prometan rendimientos importantes en tu inversión, las ganancias nunca serán lo suficientemente buenas como para seguir invirtiendo y además liquidar tus deudas.

Atrévete a preguntar. Los bancos normalmente te llenan de folletos con información que muchas veces puede generar más dudas que respuestas y a veces, al preguntar, nos sentimos incómodos. Pero hay que entender que el trabajo de las personas que atienden a la clientela es precisamente la de asesorarnos, así que no hay nada de malo en preguntar y resolver todas las dudas, por simples que parezcan. No pierdas la paciencia y pregunta si existen tasas de interés más bajas o planes de pago para liquidar tus deudas más rápido. Esta técnica funciona mejor para las personas que han tenido un buen comportamiento crediticio, por lo que vale la pena preguntar

En materia de crédito no siempre hacer lo que el banco dice es lo que más nos conviene, así que establece tus propias reglas y abandona las deudas.

Algunas ideas tomadas de Fool.com

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