Aléjate de las dudas

Vive mejor

Cuando alguien me tiene la suficiente confianza como para compartirme sus miedos, frustraciones, decepciones, fracasos y rabia me es fácil ser empático y dar algún consejo; pues en la búsqueda de mis metas y mis sueños yo mismo he experimentado todos estos sentimientos en diferentes momentos y en magnitudes diferentes. Sin embargo cuando alguien me habla de 'duda en sí mismo' confieso que no siempre escuchan de mí lo que quisieran.

A muchos les gustaría escuchar la decisión que yo tomaría respecto a determinado problema o por lo menos mi punto de vista; desafortunadamente lo único que una persona obtiene de mí cuando no confía en sus capacidades para resolver o enfrentar 'X' situación es un largo discurso sobre la autoconfianza. La razón por la que hago esto es porque 'la duda' y la 'confianza en sí mismos' no pueden coexistir juntas.

La frecuencia y la intensidad de la 'autodudas' están relacionadas directamente con el nivel de confianza en nosotros mismos. Cuanto mayor sea nuestro nivel de confianza en nuestra persona menor será la cantidad y frecuencia de 'autodudas' que enfrentemos y viceversa.

Quiero hacer un alto para señalar que a pesar de las dudas y los temores siempre se han agrupado, no son lo mismo. Algunos miedos pueden ser generados internamente, pero es más frecuente que los temores sean iniciados por factores externos. Tenemos miedo de cómo los factores externos, eventos y las cosas nos puedan impactar (causar daño). Estoy hablando de temores tales como el miedo a hablar en público. Muchas veces, incluso las personas que saben que son competentes para hablar en público siguen teniendo miedo antes de subir al escenario.

Somos más propensos a temer las cosas, personas y eventos que están fuera de nuestro control (como el miedo a lo desconocido). La confianza en nosotros mismos es obviamente muy importante para la superación de estos miedos, pero aún con miedo cuando tenemos cierto nivel de autoconfianza lo haremos.

La duda es 100% nuestro control. La duda es esa pequeña voz dentro de ti que te dice 'no puedes hacerlo', 'no va a salir bien', 'no eres lo suficientemente bueno'. La duda eres tú mismo diciendo y dudando merecer las cosas y a cierta gente en tu vida. La duda se genera internamente. La duda es el resultado de nuestro proceso de pensamiento.

Enfrentar nuestras dudas requiere afianzar nuestra autoestima a través del lazo de confianza con dos pasos: 1) elevar el autoconocimiento y 2) aprender a dominar el pensamiento del proceso.

No se puede tener verdadera e impecable confianza en uno mismo a menos que se tenga alta conciencia de quienes somos y está íntimamente familiarizado con nuestro proceso de pensamiento. Ninguno de estos procesos es complejo, pero sí son difíciles de aplicar y dominar. Toman dedicación, compromiso y paciencia.

El aumento de la conciencia de nosotros mismos no es otra cosa más que realmente abrir los ojos a lo que somos y cómo es que nos hemos convertido en esta persona. Aprender a dominar nuestros pensamientos nos permite aceptar unos y desaparecer otros. Para que de nueva cuenta, volvamos a entrenar a nuestro proceso de pensamiento tan sólo para pensar en cosas que sean beneficiosas para nosotros.

Esto eliminará gran parte de las 'autodudas', pero para eliminarlas todas, a continuación, debes comenzar a enfrentar tus miedos y empezar a mostrarte a ti mismo de qué estás hecho. Una vez que comiences superar el miedo y que fortalezcas tu confianza la duda será una cosa del pasado.

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La foto le pertenece a jonaycp

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