Evita que tus hijos fracasen en finanzas

Vive mejor

En países como Estados Unidos las escuelas -sobre todo a nivel secundaria- imparten clases de finanzas personales a sus alumnos con el objetivo de enseñarlos a manejar adecuadamente su dinero. En México desafortunadamente son pocas las instituciones que ofrecen este tipo de educación y en la mayoría de los casos se trata de materias optativas, es decir que el alumno puede o no tomarlas.

Poco a poco se han ido haciendo esfuerzos para implementar este tipo de educación en escuelas públicas y un ejemplo de ello son las Guías de Educación Financiera para tus Hijos que editó este año la Condusef.

Si bien es cierto que este es un esfuerzo importante por parte de las autoridades para educar a niños y jóvenes en materia económica (finanzas personales), la realidad es que tanto en Estados Unidos como en nuestro país este tipo de enseñanza no es suficiente.

En la mayoría de los casos las personas aprenden más de sus propias experiencias -en su mayoría difíciles- que de este tipo de educación. El problema, me atrevo a decir, radica en que en las aulas nos proporcionan ejemplos con un impacto mínimo en la vida de los estudiantes.

Discusión y casos prácticos deben ir de la mano. Que los estudiantes tuvieran que ir a su casa y averiguar sobre las finanzas de su propia casa. ¿Por qué se compra determinado tipo de producto?, ¿Cómo se pagan los impuestos? Y luego llevar a la práctica aquello que esté en sus posibilidades.

Ahora bien, no tenemos porque esperar hasta que este tipo de educación se imparta en las escuelas. La familia es pilar en esto. Por ejemplo, incentive a sus hijos a tener una cuenta de ahorros a su nombre. Pídales ir a la tienda y encontrar las mejores ofertas en detergente para su ropa. Explíqueles cómo funcionan las tarjetas de crédito y lo que sucede si no pagan sus deudas.

Predica con el ejemplo. Profesores y padres no deben de hablar de sus propias historias. Fíjese objetivos que sus hijos y/o alumnos puedan percibir como cercanos. 'Estoy ahorrando $20 por día para un coche', podrías decir, entonces cuando llegue el día de comprarlo -después de realmente haber ahorrado 20 pesos diarios- tus hijos sabrán que los objetivos se cumplen, cuando así nos lo proponemos.

Inevitablemente algún día hijos y alumnos estarán lejos de nuestro cobijo, enseñarles a vivir bien y sin preocupaciones desde ahora es lo mejor que podemos hacer.

Fuente

La foto le pertenece a Heart Industry

Auspiciado por:
© 2010-2017 Vivo con crédito. Aviso de privacidad y Términos y condiciones

Aclaración

Este sitio se produce solamente con fines informativos y de entretenimiento. Su contenido no debe ser considerado como consejo financiero profesional.

Es altamente recomendable que usted busque el consejo de un profesional para asuntos financieros serios. Este sitio y su autores se reservan su derecho de expresar opiniones personales en relación con respecto a la oferta de productos y servicios financieros.