Camino a casa

Haz patrimonio

Durante las últimas entradas hemos compartido el tema de los créditos hipotecarios y si bien me han dejado saber a que a muchos de ustedes les interesa, este fin de semana -mientras pintábamos una pared- mi esposa me abrió los ojos y me hizo ver que me brinqué una parte fundamental antes de llegar a la solicitud de una hipoteca y que es buscar 'la casa de nuestros sueños'.

Comprar una casa o un departamento no es una decisión que se deba tomar a la ligera; de hecho considero que es una de las decisiones más importantes de la vida de cualquier adulto y por tanto debemos dedicarle el tiempo que sea necesario para elegir correctamente el lugar en el que viviremos gran parte, sino es que toda, la vida.

El acto de compra (sin importar el objeto que se adquiera) es un juego mental y por lo tanto debemos ser concientes de ello. Así como todos nos hemos dejado llevar por nuestros impulsos a la hora de comprar un par de zapatos, lo mismo puede suceder con una casa; con la diferencia de que ésta es infinitamente más cara y tiene más implicaciones que un accesorio de moda.

Tomando en cuenta algunas investigaciones sobre la psicología inmobiliaria, y un poco de experiencia personal, me atrevo a decirte que las emociones que se despiertan al momento de decidir comprar una casa pueden nublar nuestro juicio; y es que la verdad no es nada fácil separar la idea eufórica de tener una posesión de esta magnitud, con la evaluación objetiva de las características de una casa particular.

Pero calma. Primero que todo ¡felicidades por tu decisión!. Ahora respira y tomate el tiempo que necesites sólo o en pareja para ir tomando (una por una) las decisiones que más convengan.

Primero que todo te sugiero no dejarte cegar por los agentes inmobiliarios. Buscar una agencia inmobiliaria puede resultar lo más fácil, pero no siempre es lo más conveniente. En teoría el trabajo de estos agentes es buscar la propiedad que se adecue a tus necesidades; la realidad es que la mayoría de ellos cuenta con una cartera de propiedades que intentará venderte. Si entre esos inmuebles existe alguno que te guste y se acomode a tu presupuesto habrás encontrado tu casa, pero si esto no pasa quizá sólo te confundas. Finalmente el trabajo del agente es vender y eso es justamente lo que va a intentar hacer. A esto súmale que como todo negocio una agencia inmobiliaria necesita tener una ganancia (comisión), por lo que el precio de la propiedad será mucho mayor que si haces el trato directamente con el vendedor. Lo que sí vas a ahorrar es tiempo y esfuerzo.

Lo ideal es tener varias opciones de donde elegir y ya sea a través de una inmobiliaria o buscando tú mismo realiza varias visitas al inmueble. Revisa cada detalle de la casa y de la zona, sólo así sabrás si hay buena iluminación, si la zona es segura o si por las noches hay mucho ruido. A veces sucede que ya hasta que estamos viviendo en un lugar comenzamos a descubrir detalles que no nos pueden gustar, pero que si descubrimos a tiempo pueden ser un factor de decisión.

En este punto ya debiste haber reducido tus alternativas y es hora de fijarse en los detalles, por lo mismo es hora de sacar la calculadora. En caso de que vayas a comprar una casa que ya ha sido utilizada es probable que ésta tenga un color en las paredes que no te termine de gustar del todo, además de detalles como lámparas feas y gabinetes descuidados. Haz cuentas de todo lo que tendrías que invertir para dejar ese espacio a tu gusto. Quizá hasta puedas negociar el precio de la propiedad.

En el caso de las casas nuevas muchos desarrolladores ofrecen 'acabados' o 'detalles extras' (puertas, ventanas, piso) por un costo extra. De igual forma haz cuentas y evalúa qué es lo que más te conviene. Muchas veces es preferible buscar quién haga este trabajo a nuestro gusto, pero esa es una decisión personal.

Y finalmente, pero como punto más importante. Busca de acuerdo a tus necesidades e ingresos. Cuando nos enfocamos a ver aquello que no podemos tener, la frustración termina por empañar la ilusión de aquello que sí podemos. Quizá en un futuro yo pueda comprar una casa con alberca para mis hijas, pero el día de hoy mi familia es realmente feliz en nuestro departamento con jardín comunitario.

Si te dedicas a buscar casas más grandes de lo que realmente necesitas y puedes pagar, empezarás a notar que hay más gastos que cubrir, que es dinero que no tienes y hasta ahí habrá llegado la euforia y emoción con la que empezaste este camino.

* Tip de búsqueda. Si lo que prefieres es buscar tu casa por ti mismo te sugiero buscar en periódicos, portales web como segundamano.com.mx, directamente con la constructora o si eres derechohabiente de Infonavit directamente en su página.

Fuente

La foto le pertenece a Andi*

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