Pedir un poco de ayuda nos puede ahorrar muchos pesos

Vive mejor

Cuando necesitamos algo, no importa lo que sea, lo primero que cualquier persona hace es ir a una tienda a comprar lo que le hace falta; pero luego resulta que algún vecino o amigo tenía o tiene lo que nosotros estábamos buscando y nos lo hubiera podido dar a menor precio.

Esto es algo que sucede frecuentemente y la principal razón de ello es: el silencio.

Poder comprar de esta manera, además de ahorrarnos un poco de esfuerzo, puede suponer un atractivo descuento por tratarse de personas que nos conocen.

Te daré un ejemplo. Cuando decidí cambiar de automóvil una alternativa era ir a una agencia que vendiera autos usados y ofrecerlo a través de ellos; claro que la agencia se quedaría con un porcentaje de esa venta.

Opté por compartir mis planes de vender el coche con todos mis conocidos, incluyendo mi mecánico de confianza. Resultó que otro cliente del taller quería comprar un auto como el mío, nuestro mecánico nos presentó e hicimos el trato de manera directa, pude ofrecer un mejor precio, toda la ganancia fue para mí y lo único que tuve que hacer fue hablar.

Yo simplemente les pregunté a todos si conocían a alguien interesado en comprar un automóvil usado. Ellos, a su vez, preguntaron entre sus conocidos y así formamos una cadena de información.

Cada vez que nos quedamos con una necesidad de algún tipo, tendemos a pensar primero en las fuentes directas para satisfacer esa necesidad. Si necesitamos un coche nuevo, pensamos en un concesionario de coches. Si queremos un videojuego nuevo, pensamos en una tienda de electrónica.

Sin embargo pedir ayuda de alguien también es una estrategia eficiente para obtener lo que necesitamos. Nunca tengas miedo de preguntar. Lo peor que puede pasar es que te respondan 'no', que es casi el mismo resultado que obtendrías si nunca preguntas nada.

Fuente

Circulo de Crédito
Auspiciado por:
© 2010-2017 Vivo con crédito. Aviso de privacidad y Términos y condiciones

Aclaración

Este sitio se produce solamente con fines informativos y de entretenimiento. Su contenido no debe ser considerado como consejo financiero profesional.

Es altamente recomendable que usted busque el consejo de un profesional para asuntos financieros serios. Este sitio y su autores se reservan su derecho de expresar opiniones personales en relación con respecto a la oferta de productos y servicios financieros.