Comer bien y ahorrar en la cocina

Tu hogar

El reto económico más grande para el responsable de un hogar es hacer que el gasto rinda, sobre todo si hay niños en la casa. Uno piensa que lo que uno desperdicia en la comida no es importante, pero en realidad podrías sorprenderte con lo que ahorrarías, especialmente si acostumbras comer en la calle o terminas tirando muchas sobras o productos en el refrigerador.

El problema es que en el proceso de compra de productos para comer estamos canalizando mucho de nuestros sentimientos lastimados por la presión social en la que vivimos. "Si trabajo tanto ¿por qué no comer bien", o ¿Cómo nuestros hijos se van a quedar con hambre? Nada de eso, se trata de comer bien, pero sin desperdiciar.

Siempre podemos hacer pequeños ajustes en algunos gastos para que el dinero alcance, pero hay cosas como la comida en los que simplemente no se puede recortar sino simplemente planear de manera diferente.

Lo primero que yo siempre recomiendo, por experiencia propia, es regresar a lo básico; a lo que hacían nuestras madres y abuelas. Agarrar la bolsa del mandado e ir a comprar semanalmente una buena ración de frutas y verduras para cocinar toda la semana.

Recuerdo que ellas hacían una planeación semanal de lo que comeríamos. Lunes carne con papas, martes guisado de calabazas, etc. Seguían el plan al pie de la letra y el menú contenía principalmente cosas nutritivas.

La ventaja de hacer su planeación era que iban al súper con lista en mano y nada se les pasaba. Ya no tenían que hacer viajes extras a la tienda durante la semana y sabían perfectamente cuánto tenían que gastar

Hacer esto es sencillo. Por ejemplo, durante la semana puedes destinar 2 o 3 días al consumo de carne y los otros tener una oferta variada de verduras. Piensa en los guisados que puedes hacer, busca en internet las recetas y compra con base en ellas.

Incluso puedes planear el menú solamente de 6 días y el séptimo comer "poquitos"; que es todo aquello que nos fue quedando de la semana.

No desperdicies nada y saca provecho a tu refrigerador. Si consideras que sobró demasiado de algo, lo mejor es congelarlo para utilizarlo en el futuro.

Ahorrar en la comida, no significa que tengas que omitir una comida sino sacar tu creatividad y aprovechar lo que tienes a la mano. Por ejemplo, si tienes hijos acostúmbralos desde pequeños a comer frutas y verduras y así podrás evitar tener que estar comprando alimentos pre-fabricados para mandarles en el lunch.

Compra fruta de temporada, pícala y acompáñala con limón y chile o un poco de azúcar; prepara agua con esa misma fruta; esto es mucho más barato y saludable que comprar jugos y embutidos para la hora del recreo.

Esta es una manera de ahorrar a la hora de comer y además de todo disfrutar de tu casa y de tu familia. Inténtalo y verás que regresar un poco al estilo de los tiempos de nuestras madres tiene sus ventajas.

Artículos relacionados:


Cómo animar a tu pareja a ahorrar

Cinco formas equivalentes de tirar tu dinero a la basura

Tips para no desperdiciar comida


Fuente

La foto le pertenece a katieharbath/Flickr (Creative Commons)

Circulo de Crédito
Auspiciado por:
© 2010-2017 Vivo con crédito. Aviso de privacidad y Términos y condiciones

Aclaración

Este sitio se produce solamente con fines informativos y de entretenimiento. Su contenido no debe ser considerado como consejo financiero profesional.

Es altamente recomendable que usted busque el consejo de un profesional para asuntos financieros serios. Este sitio y su autores se reservan su derecho de expresar opiniones personales en relación con respecto a la oferta de productos y servicios financieros.