Dos preguntas clave antes de deslizar tu tarjeta

Cómo salir de deudas

Una de las cosas más difíciles que he tenido que aprender en mi vida es ser una usuaria responsable de tarjetas de crédito. Confieso que cuando mi esposo vivía, yo era la típica esposa que deslizaba la tarjeta bajo cualquier provocación sin preocuparme por la llegada de los estados de cuenta mensuales.

Pero luego, cuando nos quedamos solas, las tarjetas de crédito se volvieron durante un tiempo en nuestras enemigas. Los saldos de las cuentas no disminuían, pero tampoco era fácil dejar de deslizar mi 'querido plástico'.

¿Cuál es el problema con las tarjetas de crédito? Las tarjetas nos permiten comprar todo lo que deseamos, sin hacer ninguna pregunta. Este es el problema.

Tu tarjeta de crédito no te pregunta si tienes el dinero para pagar por lo que estás comprando. La empleada de la tienda en donde compraste no te preguntará cuánto tiempo vas a tardar en pagar el saldo de tu tarjeta de crédito. No hay preguntas. Siempre y cuando mantengas tu saldo por debajo de tu límite de crédito, podrás comprar cualquier cosa que desees aunque eso no garantiza que lo podamos pagar.

La solución a este problema. Antes de cada compra que realicemos con nuestra tarjeta de crédito debemos hacernos 2 sencillas preguntas:

1. ¿Realmente necesito esto ahora o puedo esperar un par de semanas para hacer esta compra en efectivo?

2. ¿Cómo voy a pagar por esto?

Lleva un poco de tiempo recordar estas preguntas antes de cada compra, pero una vez que las tengas siempre presentes te darás cuenta que no siempre tomamos decisiones acertadas.

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La foto le pertenece a Global X

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