¿Qué tan seguro estás?

Vive mejor

Cuentan que dos limpiadores de ventanas de rascacielos, mientras caían al vacío, se reclamaban entre sí:

-"¿Por qué no pusiste el cinturón de seguridaaad?"

-"Es que nunca antes lo habíamos necesitadoooo" -contestó el otro-.

Quizá la anécdota es un poco cruel, pero refleja de alguna manera la cultura de seguros que tenemos en México. Nuestra personalidad social, festiva y despreocupada, nos ha llevado a ser un país con una cultura de seguros muy baja. Esto a pesar de los riesgos: inseguridad, zonas de ciclones o sismos y las tendencias en aumento por el padecimiento de enfermedades crónico degenerativas.

Ante estos riesgos, las cifras de compra de seguros en México son sorprendentemente bajas: 4.2% de dueños de casa propia tiene seguro contratado de manera voluntaria, (la mayoría lo tiene porque el crédito hipotecario lo exige), sólo siete por ciento de mexicanos han adquirido un seguro de vida y cinco por ciento un seguro de gastos médicos mayores de acuerdo con datos proporcionados por la Condusef. En total la industria representa el 1.8% del Producto Interno Bruto, mientras que en países más desarrollados, como el de Estados Unidos, esta cifra sube hasta el 7%.

Obviamente hay razones de tipo económico para no adquirir todos los seguros que necesitamos, pero la protección de nuestro patrimonio requiere de una reflexión mucha más seria que la de esperar -con los dedos cruzados- a que no pase nada. Por supuesto hay que tener prioridades buscando un balance entre emoción y razón. Desde mi punto de vista lo ideal es asegurarse en todo, pero si la economía no nos lo permite, entonces hay que ir definiendo la forma de ir resolviendo cada caso y no dejar desprotegido sobre todo aquello que nos permite generar recursos para seguir sobreviviendo. Dicen que el dinero va y viene, pero no hay como contar con un seguro adecuado para proteger aquello que nos seguirá ayudando a proteger a los nuestros.

Por supuesto al adquirir un seguro hay que comparar precios y leer cuidadosamente las cláusulas y restricciones, pues es común que los que adquieren seguros tengan una idea errónea de lo que están protegiendo y la forma en como se debe reclamar el beneficio del seguro.

En tu caso ¿Qué consideras más importante de asegurar? ¿Tú casa? ¿Tus autos? ¿La educación de tus hijos? ¿Un seguro de vida? Comparte tu experiencia, tus comentarios son bienvenidos.

La foto le pertenece a thomas_sly

Circulo Laboral
Auspiciado por:
© 2010-2017 Vivo con crédito. Aviso de privacidad y Términos y condiciones

Aclaración

Este sitio se produce solamente con fines informativos y de entretenimiento. Su contenido no debe ser considerado como consejo financiero profesional.

Es altamente recomendable que usted busque el consejo de un profesional para asuntos financieros serios. Este sitio y su autores se reservan su derecho de expresar opiniones personales en relación con respecto a la oferta de productos y servicios financieros.