La tentación del genio con mi tarjeta de crédito.

Cómo salir de deudas

¿No les ha pasado? Hubo un tiempo en que me sentía como Aladino con mi tarjeta de crédito. Mi familia o yo mismo formulábamos un deseo y en lugar de lámpara simplemente sacaba la tarjeta para que se cumpliera. No la frotaba, pero si firmaba y me sentía poderoso.

Desafortunadamente, estas historias siempre terminaban diferente al cuento, sobre todo al llegar el estado de cuenta. Entonces mis deseos el genio no los podía cumplir y el sufrimiento empezaba de nuevo, toda la satisfacción se convertía en una angustia permanente que me acompañaba en mis actividades, por supuesto tenía que repensar mis gastos para poder saldar una compra que yo calificaría de impulsiva.

Es importante reconocer los motivadores que nos conducen a efectuar compras impulsivas que afectan nuestra economía. De acuerdo con expertos, los motivos de compra además de estar en lo más profundo de nuestras mentes, tienen que ver con quienes nos rodean, sea en nuestros hogares, trabajos, gimnasio o escuelas: esto es lo que llamamos sociedad.

Un ejemplo claro son las tiendas de autoservicio que prácticamente funcionan igual en todas partes: en esos los productos de primera necesidad están siempre al fondo del establecimiento. Si logramos llegar al final del establecimiento sin haber caído en una debilidad que nos impulse a comprar aún queda por hacer el recorrido hacia las cajas, en donde de nueva cuenta podemos caer fácilmente en cualquier tentación. Y es momentos como éstos donde debemos recordar no adquirir lo que no planeamos con anterioridad.

Por supuesto resulta fácil decir: "compraré únicamente lo que traigo en la lista", pero llevarlo a cabo es más difícil de lo que suponemos. ¿Por qué? La respuesta es simple: porque somos humanos y eso significa que somos un recipiente hirviente de emociones, pasiones dudas y deseos.

¿Acaso alguna vez ha salido del supermercado con cuatro cajas de manzanas y veinte kilogramos de plátano, debido a que estaban en oferta? Es poco frecuente porque son ofertas que disparan emociones relacionadas con el ahorro, sin embargo es seguro que en más de una ocasión al ir a comprar un disco compacto terminó adquiriendo más. Los motivos que influyeron en esa acción son emocionales, tienen que ver con necesidades muy personales cuya satisfacción real, si se analiza, no quedará resuelta con la compra. Pronto nos damos cuenta que ese sentimiento de felicidad que sentimos es pasajero y superficial.

Como es natural, siempre encontraremos justificantes para con los demás de nuestra conducta hacia las compras impulsivas, pero a quien nunca convenceremos será a nuestro bolsillo. La próxima vez que sienta que el genio de la tarjeta se asome por su cartera, ponga en práctica estas dos simples recomendaciones:

Pregunte al genio de la tarjeta si puede satisfacer ese sentimiento sin tener que firmar. Muchas veces queremos comprar algo porque en el fondo hay algo que nos molesta, o como una forma de relacionarnos con los demás. Las compras son un camino, pero puede haber otras opciones como reflexionar sobre lo que pasa, compartirlo con sus seres queridos y buscar alternativas que realmente resuelvan esa emoción insatisfecha.

Planee y luego resista. Cambie al genio de la tarjeta por la imagen mental de un muy antiguo sabio chino que decía "el que domina a los demás es fuerte, pero el que se domina a sí mismo es poderoso". Si usted envuelve su tarjeta en un sobre que diga esta frase, de modo que cuando tenga que pagar lo recuerde, quizás aun esté a tiempo de dar un paso hacia atrás y no endeudarse por razones equivocadas. Las tiendas siempre pueden cancelar la compra. Lo clave es planear sus gatos con todas les personas que están relacionadas con él, de modo que los hijos, la pareja y lo familiares no nos provoquen ese sentimiento de culpa que luego queremos resolver con una firma.

Si usted logra seguir estas recomendaciones habrá dado un enorme paso en la planeación de sus finanzas personales, lo que le permitirá disfrutar del crédito que obtenga de una forma mucho más tranquila y satisfactoria.

Circulo de Crédito
Auspiciado por:
© 2010-2017 Vivo con crédito. Aviso de privacidad y Términos y condiciones

Aclaración

Este sitio se produce solamente con fines informativos y de entretenimiento. Su contenido no debe ser considerado como consejo financiero profesional.

Es altamente recomendable que usted busque el consejo de un profesional para asuntos financieros serios. Este sitio y su autores se reservan su derecho de expresar opiniones personales en relación con respecto a la oferta de productos y servicios financieros.