El mejor método para atraer dinero: amar a los números

Vive mejor

Huir de los números es algo muy común. Es un problema de actitud, simplemente muchas personas, incluso algunas muy inteligentes y cultas, piensan que no son personas de números y no hacen el mínimo esfuerzo por hacer algún tipo de cálculo, por muy básico que éste sea. El problema es que con esta actitud no sólo nos alejamos de las matemáticas, también podríamos estar huyendo de la riqueza, es decir de los sueños muchos hemos anhelado toda la vida.

La razón es que la mente empresarial exitosa activa constantemente sus habilidades numéricas para tomar decisiones, incluso algunas de ellas se tienen que tomar rápidamente en momentos de negociación. Este son casos muy frecuentes: ¿Hasta dónde se puede dar un descuento sin afectar el margen del negocio? ¿Qué ventajas económicas obtengo si doy un descuento por pago anticipado? ¿De cuánto puede ser este descuento?

Pero esto no sólo ocurre a los empresarios, en la vida cotidiana también nos enfrentamos a decisiones en donde está en juego la decisión de proteger nuestro dinero. ¿Qué producto nos conviene comprar el del empaque grande que está de descuento o el que siempre es más barato. A los fabricantes de productos de consumo les encanta alejarnos de estas decisiones pues esto les permite ganar más dinero. Es por eso que en ocasiones las medidas son Jumbo, extra grande, familiar. Si queremos hacer un análisis de precios por unidad de medida (gramos o litros) la operación no es sencilla de hacerse mentalmente. Un empaque de cátsup por ejemplo viene en una botella de 340 gramos. Para saber el precio por gramo tendríamos que dividirlo entre 340, lo cual no es fácil de hacer mentalmente. Esto provoca que la mayoría de las personas desistan en hacer las operaciones, lo que da por resultado de que no saben si están pagando de más o de menos.

En México el uso de las matemáticas es un problema serio. De acuerdo con los resultados de la Prueba Enlace realizada en el 2009 ocho de cada 10 estudiantes de bachillerato no saben multiplicar ni dividir y esto sin duda afecta nuestro desarrollo personal y en consecuencia el del país mismo.

Como dijimos anteriormente el problema con las matemáticas es de actitud, no de capacidad, huimos de ella porque pensamos que es difícil, pero en realidad no lo es tanto. Sólo se necesita práctica y una mente muy activa. En el ejemplo de la Salsa Cátsup mencionado, la operación es muy sencilla. Sólo hay que multiplicar el precio por tres. Pues al multiplicar 340 gramos por 3 nos da 1,020 gramos, decir 2% más arriba del kilo. Si se multiplica por tres el precio, entonces tenemos un precio unitario muy aproximado a la realidad. De este modo la comparación para tomar una decisión de cuál es el producto realmente más barato se simplifica.

La decisión de mejorar nuestra habilidad en las matemáticas y con ello nuestra capacidad para manejar mejor nuestro dinero, depende de un cambio de actitud. No es tan difícil si uno se lo propone. Para aquellos interesados en lograrlo, les recomendamos este libro: El Hombre Anumérico, de John Allen Polluess deTusquets Editores.

La foto le pertenece a anniehp

Circulo de Crédito
Auspiciado por:
© 2010-2017 Vivo con crédito. Aviso de privacidad y Términos y condiciones

Aclaración

Este sitio se produce solamente con fines informativos y de entretenimiento. Su contenido no debe ser considerado como consejo financiero profesional.

Es altamente recomendable que usted busque el consejo de un profesional para asuntos financieros serios. Este sitio y su autores se reservan su derecho de expresar opiniones personales en relación con respecto a la oferta de productos y servicios financieros.