Aprende de tus errores y construye tu patrimonio

Cómo salir de deudas

Hemos llegado al mes de noviembre y a partir de este punto, entre las fiestas y la euforia decembrina, lo que resta del año se pasará como agua y cuando menos nos demos cuenta ya estaremos comiendo la uva número 12 y haciendo propósitos de año nuevo; así que antes de que todo esto suceda es un buen momento de hacer un breve alto en el camino para hacer un balance de nuestros propósitos financieros de este 2010. ¿Cuántos cumplimos, cuántos olvidamos y cuáles vamos a traspasar a nuestra lista para 2011? Si este tipo de evaluación lo hacen las empresas por estas fechas, hacerlo de modo individual te ayudará a tener más claridad de lo que después planearás para lograr más fácilmente lo que te propones.

A pesar de que los seres humanos tenemos la capacidad de adaptarnos, cuando se trata de finanzas y economía no solemos ser tan hábiles para descubrir el hilo negro y muchas veces nos resistimos al cambio, que más que tratarse de dinero en sí, es una cuestión de actitud y hábitos.

En lo personal, las enseñanzas de este año fueron 3: gastar menos de lo que gano, ahorrar dinero para imprevistos y vivir libre de deudas. En resumen, vivir bien, con lo que tengo y sin preocupaciones.

Llegar a este punto de tranquilidad tampoco es magia y por ello comparto con ustedes algunos tips que han ayudado a muchas personas, entre ellas yo, a lograr este estado de bienestar.

Evitar impulsos: A todos se nos antoja comprar el celular de moda o los zapatos y la ropa de esa marca que todos están usando, pero seamos realistas y si no podemos comprar esos artículos no pasa nada. Podremos hacernos el propósito de ahorrar, pero el verdadero ahorro llega cuando cambiamos nuestros hábitos, cuando logramos vencer el impulso de comprar cosas por catálogo que no necesitamos, cuando dejamos de comer en la calle y nos preparamos nuestro propio lunch. Controlar tus impulsos es una estrategia importantísima sobre todo a largo plazo, porque finalmente estás creando nuevos hábitos financieros.

Aprender de los errores. Alguna vez hemos tenido que pedir un préstamo (no importa del tipo que sea) porque alguien de la familia enfermó o porque tuvimos un imprevisto y no es que esté mal querer solucionar nuestros problemas, el error es que no hayamos previsto el problema. La lección hoy debería ser que tengamos un fondo de emergencia para este tipo de situaciones. Si ya nos pasó una vez, debemos de estar preparados para una segunda.

Ahorro "automágico": Este consejo es sobre todo para las personas a las que ahorrar les significa un verdadero trabajo. Destina una cantidad de tu sueldo para realizar una transferencia bancaria a una cuenta de ahorro que tendrás que abrir, pero ve esta cantidad como un "gasto más"; con esto me refiero a que no veas esta acción como algo que estés haciendo voluntariamente (sólo al principio), sino como una obligación y compromiso, como si fuera la renta o la colegiatura de los niños. Con este sistema te verás obligado a ahorrar, pero después cuándo seas conciente de lo que has guardado empezarás a cambiar de actitud y lo harás por gusto.

Evita las deudas: Yo sé que comprar a crédito es una tentación grande, sobre todo los meses sin intereses o el "compre hoy y pague seis meses después", pero también es la forma más fácil de llenarte de deudas. Reserva el uso de los créditos para cosas que realmente valgan la pena como una casa o un auto, pero no para ropa y zapatos que bien podrías comprar poco a poco. Si ya tienes deudas, haz un plan de pagos. Ordenas tus deudas de menor a mayor y empieza por pagar la primera y así vete una por una, hasta que las pagues todas. No importa el tiempo que te tardes, cuando termines te sentirás completamente liberado.

Separa tu dinero: Un buen sistema para administrarte es separar tu dinero por rubros. Por ejemplo, transporte, alimentos y pago de servicios. Coloca cada cantidad en lugares diferentes o en sobre y así te darás cuenta de lo que estás gastando realmente y la velocidad con que lo estás haciendo. No gastes más de lo que tenías destinado para cada rubro y si se te acaba el dinero antes de lo previsto, eso significa que estás haciendo mal tus cálculos y habrá que replantearlos para la siguiente vez.

Mejor hoy y no mañana: Muchos servicios pueden ser descontados directamente de tu cuenta bancaria, pero si no deseas que estos pagos se hagan en automático, un buen hábito es pagar las facturas tan pronto como llegan. No te esperes a mañana, porque quizá se te olvide o te gastes el dinero y se te acumule la deuda para después. De esta manera, tendrás bajo control todos tus gastos regulares.

Comparte con nosotros lo que aprendiste este año y colara enriqueciendo esta lista de consejos.

La foto le pertenece a Tony Criber

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