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La urgencia de crear un fondo de emergencia

Los fondos de emergencia son en lo último en que pensamos. Siempre hay gastos que resolver antes y, siendo sinceros, la verdad es que no alcanza para más.

Pero ¿qué ocurriría si hoy tuviéramos una necesidad urgente de dinero para resolver algún problema de alguien que amamos? Lo que he visto en el transcurso de mi vida es que la gente dice que hay que sacar dinero de donde sea para resolverlo y luego esforzarse para pagarlo.

Por regla general así ocurre, el problema es que esa solución probablemente tenga también que responderse con pagos de intereses, que -al ser solicitados en un momento de emergencia-, no tuvimos tiempo de buscar una opción de crédito conveniente.

La reflexión es simple, si estamos dispuestos a pagar como sea, después de resuelto el problema lo más racional es que estemos dispuestos a ahorrar “como sea”.

La experiencia dice que no lo haremos ¿por qué? Porque nuestro cerebro está diseñado para ser optimistas, esto nos da esperanza para salir adelante esperando un mundo mejor y luchar por ganarlo.

Sin razones aparentes esperamos que el nuevo día será mejor que otro y así pasamos nuestros años de vida. No hay porque cambiarlo, incluso hay estudios que han demostrado que el optimismo sí crea valor y riqueza, pero hay que enmarcarlo en una planeación realista, desarrollando soluciones alternas que nos ayuden a sortear las eventualidades que tendremos.

Esto se traduce en crear un fondo de emergencia y hay que hacerlo con el mismo criterio con el que estamos dispuestos a resolver un problema de los seres que amamos “como sea”.

De acuerdo con un estudio que hizo la empresa Resuelve tu Deuda, estas son las razones que la gente expone como motivos para sobre endeudarse:

Las dos primeras, sin duda se habrían podido resolver con un fondo de emergencia, o la contratación de seguros o fideicomisos. Pero de algún modo son pagos que eventualmente ocurrirán, para los que deberíamos estar preparados.

Par las dos últimas tienen que ser consideradas en un rubro aparte. Está claro que si tenemos un fondo de emergencia podremos resolver momentáneamente la situación, pero no de forma definitiva.

En el caso de las deudas por culpa de un tercero, en realidad estamos tomando la responsabilidad por otra persona y eso significa que nos hacemos cargo, pero esto no debería traducirse en deudas, si convertimos las deudas de otros en nuestras propias deudas, estamos siendo tan irresponsables como el que las adquirió primero, por lo que hay que evitarlo.

El último caso, el de las colegiaturas, es todavía más grave, pues es un gasto regular. Para un padre es muy doloroso no poder dar a sus hijos lo que merecen, pero es un ritmo que se debe parar, si no existe el recurso para pagar la colegiatura, se deberían buscar opciones, recuerda que como ya hemos explicado, el diploma no lo es todo.

La creación de un fondo de emergencia te abrirá la puerta a un mundo en donde el dinero tiene otro valor, en donde un centavo importa. Es decir en donde es mejor tener, que deber, aunque los intereses que paguen sean muy bajos y aparentemente se esté perdiendo dinero.

Ya hemos sugerido en otras ocasiones que esto se puede hacer, recordando lo que históricamente se ha conocido como diezmo: ahorra el 10 por ciento de lo que ganas y descubrirás el secreto del Hombre más Rico de Babilonia ¿recuerdas?

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