Blog

El dinero se aleja por tu ego

El sesgo optimista dominado por tu ego

De acuerdo con la filosofía de guerreros antiguos, el principal enemigo a vencer en las batallas es a uno mismo, pues la falta de control frente a las fortalezas del adversario puede provocar fácilmente la derrota. Esto puede ocurrir por inseguridad en uno mismo, pero también por exceso de confianza, que quizás sea más peligroso, pues nos vuelve débiles, torpes y tontos.

Este conocimiento ancestral lo podríamos comprobar diariamente si no fuera porque padecemos de una distorsión de nuestra percepción que los psicólogos han llamado el sesgo optimista.

Cuando el ego gana el dinero se va

En diversas investigaciones se ha confirmado que como personas tendemos al autoengaño al permitirnos creer que las cosas son mejor de lo que parecen. Por regla general, tendemos a mentirnos sobre tres creencias que rebozan de optimismo:

-Que como individuos somos mejores que los demás

-Que tenemos control sobre nuevas vidas

- Que el futuro será mejor que ahora

La existencia de este sesgo esta fuera de toda duda, no solo por diversos estudios, sino porque también la neurociencia lo ha confirmado. Por regla general se piensa que esta tendencia ha ayudado a la humanidad a evolucionar y que seamos más felices con nuestra situación, pero tiene un riesgo que debemos de considerar en cuanto a finanzas personales especialmente en la toma de préstamos personales, de nómina, tarjetas de crédito o incluso en casos como en los créditos hipotecarios.

Creer no es igual a conocer, especialmente en cuestiones financieras

Porque sin duda fallaremos si pensamos que somos muy buenos en el entendimiento de los créditos cuando en realidad sólo tenemos un conocimiento parcial, o bien creemos que tenemos controlado nuestro entorno y que podremos pagar cualquier cosa porque nuestros ingresos están asegurados o, todavía peor, nos comprometemos a pagos que superan nuestra capacidad porque estamos convencidos que en el futuro ganaremos más, a pesar de los vaivenes de la economía.

Y esto es especialmente riesgoso y tramitamos un crédito pensando que el dinero llegará de algún modo.

Ésta es la principal razón por la que es aconsejable no tomar una decisión de crédito de forma apresurada y mucho menos disponer de todo nuestro saldo disponible en nuestro límite de crédito de nuestra tarjeta. Antes de firmar, debemos detenernos a reflexionar en qué estamos siendo optimistas para moderar nuestra decisión. No se trata de sustituir el optimismo con el pesimismo, de modo que lleguemos a la absurda propuesta de pensar: soy el más tonto, no controlo nada y el futuro será fatal”. En estricto sentido esto será otro sesgo.

Claves para controlar el ego al solicitar un crédito

Lo que se debe hace es revisar nuestra intención con hechos reales para validar si lo que pensamos es probable de cumplir o si estamos cayendo en un sesgo optimista dominado por nuestro propio ego.

Es decir, se trata de responder cuestiones sencillas como:

-¿El pago de este préstamo rebasa más del 35% del pago de mi sueldo que puedo destinar a pago de crédito?

-¿La tasa de utilización de crédito no rebasa más del 35 % del que tengo disponible?

-¿Conozco bien mi historial crediticio y he solicitado un reporte de crédito para tener la certeza de que estoy considerando todos los créditos que he contraído y todo está al corriente?

-¿No estoy postergando ninguna decisión importante para “cuando haya más dinero” como hacer el testamento, comprar un seguro de vida o hacerse un chequeo médico o el pago de impuestos?

-¿La compra la haré para satisfacer una necesidad plenamente identificada? ¿No estoy acallando un dolor emocional o una acción sentimental que no puedes expresar de otra forma

-¿Tengo esta compra en mi presupuesto?

-¿Ya me pagué a mi mismo primero, que es la clave para libertad financiera?

Responder a estas preguntas te puede ayudar a cumplir con la regla básica en finanzas personales: nunca gastar más de lo que ganas.
También puedes leer:

Aclaración

Este sitio se produce solamente con fines informativos y de entretenimiento. Su contenido no debe ser considerado como consejo financiero profesional.

Es altamente recomendable que usted busque el consejo de un profesional para asuntos financieros serios.

Este sitio y su autores se reservan su derecho de expresar opiniones personales en relación con respecto a la oferta de productos y servicios financieros.